Ir al contenido principal

¿Verdad o Reto? 2

 

Quizá mi sonrisa pícara es demasiado notable y me delata; pero eso quiero. Gatito se acerca con cuidado, sin mi consentimiento deposita un beso suave en mis labios. Little kid acaricia suavemente mi cabello y yo sonrío.

¿Soy una zorra, soy muy inteligente o simplemente he tenido la suerte de chocarme con los cinco y de que a ellos les guste todo este rollo?

Monkey se acerca rápidamente, en menos de un segundo tiene la boca pegada a mi oreja y susurra con un tono muy sensual: —como quieras.

Se me pone la piel de gallina, ¡bien! Captaron mi indirecta.

Pollito también se acerca, estoy sonriendo expectante, pero me pone un poco de los nervios que estén los cinco prácticamente encima de mí.

Cuando Joe, mmm… mejor papita, se acerca, mi teléfono suena haciéndome salir de un trance en el que me preparaba para ser… omg, para estar con lo cinco.

Contesto, es mi padre. Quiere cerciorarse de que estoy bien y además necesita que le lea unos papeles importantes que se dejó en la cómoda de la habitación.

¿En serio papá? ¿Quién se trae trabajo al hotel? Suspiro, tendré que hacerlo.

Los chicos me siguen por todo el camino y tengo problemas para hacerlos callar, pero mi padre está tan metido en su trabajo al otro lado de la línea que ni se percata.

Le doy la explicación de los documentos con tanta lentitud y rigor que vuelvo a estar completamente sobria. Ellos se han ido a su habitación, dentro de un rato vendrán y… ya no sé si quiero continuar con lo de antes.

—Adiós papá

La llamada finaliza y me dejo caer sobre la cama. Sonrío. Estaba completamente loca, iba a ceder ante esos cinco chicos. ¿Cómo iba a ocuparme yo sola de todos ellos?

No es que no pueda, pero… no sé, se ve un poco exagerado. Quizá… quizá sea mi fantasía y pueda cumplirla, pero Toc Toc. Oh, oh. Estoy noventa y noventa y nueve por ciento segura de que son ellos.

A ver cómo les digo ahora que no quiero nada.

Me pongo de pie y giro el pomo de la habitación. Me aparto y los dejo que entren. Me siento sobre la cama con la almohada sobre las piernas. Suspiro, esto va a ser difícil y chocante.

—¿entonces qué? pregunta papita algo nervioso.

—no creo que pueda.

—lo dije. No tiene lo suficiente para esto—responde y me siento indignada.

—quizá no este teniendo la motivación correcta.

—¿qué quieres decir?—pregunta Monkey haciendo referencia a sus abdominales.
Definitivamente si son la motivación correcta, pero no me refiero a eso. Mi lado retorcido está a punto de salir.

—quiero un beso

—¿de cuál de nosotros? —en realidad me encantaría besarlos a todos, pero, nuevamente, no me refiero a eso.

—un beso entre ustedes, tú (papita) ¿crees que no tengo lo suficiente para esto? Demuéstrame que tú sí. —Me mira alzando la ceja. Casi me enamoro al instante— y tú (Little kid) ¡bésense!

Este último estaba tomándose una de las coca cola light de mi habitación y la escupe.

—¿qué dijiste?

—que se besen.

—no estarás hablando en serio.

—si no hay beso no hay juego.

Pollito, Gatito y Monkey los animas. Solo será un beso, decían. No saben que más tarde les tocará su turno.

Papita se encoge de hombros, Little kid es más recio, pero; creo que acabará aceptando.

Sonrío y los miro fijamente: —¿habrá beso o qué?

Comentarios

Entradas más populares de este blog

CNCO- Vacaciones con mi novia y sus amigos descarados

  Vacaciones con mi novia y sus amigos descarados Dedicado a Isabel Escalant 1 El novio: Es de día y me despierto con la idea repentina de ir a la playa. Mi novia aún duerme así que me lanzo a besarla e intentar convencerla para hacer el mañanero. Ella se retuerce somnolienta y me dice empujándome que la deje dormir, que está muy cansada.Tuve que resignarme, me levanté, preparé un café y unas tostadas de desayuno antes de tomar una ducha fría. $ Volví más tarde con la intención de ahora si despertarla a como diera lugar, pero para mi sorpresa no estaba en la habitación. Me resultó raro, así que salí al pasillo y vi que la puerta de la habitación de nuestros vecinos Erick y Richard estaba abierta. Me asomé a mirar y vi a mi chica saltando sobre su amigo Erick para despertarlo con Richard a su lado animandole. Me quede observandoles en silencio mientras el chico se despertaba y la abrazaba quedando ella apretujada en medio de ambos. Mi novia se había puesto un vestidito neg...

Strip Poker 37

  37 ¿Vamos a seguir jugando? Era Erick. Su mano subía rápidamente por mis muslos buscando mi sexo pero los movimientos de brother me tenían demasiado hipnotizada como para poner resistencia. Finalmente su mano alcanzó mi clítoris y yo sin decir nada ni voltear a mirarle abrí las piernas. Eso fue un si en toda regla, él lo entendió muy bien y con sus dedos se puso a hurgar en mi conchita mojada. Brother seguía penetrando a Mariana ya con ritmo fluyente. Claramente se la estaba follando y no lo culpo por estar disfrutando, ese culo debía de estar muy rico. Lo que sí me sorprendió fue ver que ella estiraba la mano y la llevaba a su clítoris. Si alguien llegara ahora mismo y nos sorprendiera pensaría que somos unos depravados. Ya no sabía ni a donde mirar, si al culo siendo perforado por esa rica verga o a Chris y Zabdiel toquetearse entre sí. Para colmo Erick había atrapado uno de mis pechos con la mano y me estaba apretando el pezón. Entonces el cronómetro sonó y me sobresalté...

Strip Poker 012 Hermanos de verdad

  Strip Poker 012 Hermanos de Verdad Estaba tratando de controlar mi respiración y llevarla a la normalidad cuando sentí la mano de brother en mi pierna. Chris estaba repartiendo las cartas y contando un chiste absurdo sobre micrófonos. Todos estaban concentrados en él cuando los dedos de mi hermano se deslizaron a todo lo largo de mi sexo. Abrí las piernas y deje caer la cabeza hacia atrás. Sentí como con sus dedos se llevaba toda la humedad que las lamidas de Erick habían provocado. Chris terminó y rápidamente brother se acomodó en su silla, como si no pasara nada o como si sus manos no olieran a mi sexo mojado.  Las cartas me sonrieron esta vez. Un As y una jota de corazones, fácil de combinar para obtener una escalera real. Aguante hasta el final sin regodearme y terminé aplastando a Mariana en una jugada magistral. Ella puso los ojos en blanco. Me daba mucha rabia, esa era mi gesto, me estaba imitando y por si fuera poco a ella le salía mucho mejor que a mi. —Cógete a t...